Desgarros
en lo más profundo,
Mis
vísceras se derraman
y yo
solo siento impotencia.
¿Y qué
es eso, os preguntaréis?
Es
sentir ácido sulfúrico en la sangre,
hierro
líquido oxidado
fluyendo
descontrolado
queriendo
huir del cuerpo
renegando
del corazón,
escabulléndose
por cada rincón,
corroyendo,
en busca de su salida.
Y al
final, consigue su forma de evasión, de
burla infinita hacia mí:
Anegar
el alma, inundarla.
Conseguir
su asfixia.
Su
reflejo, mis ojos agonizantes
llorando
dos lágrimas de sangre
Como
muestra de mi alma muerta,
exangüe
de alegría y esperanza
enterrada
en rabia y desesperación.

No comprendo por qué esto se titula en "El abismo de la incomprensión". Cualquiera entendería que esto es una maravilla a la que los demás no podemos aspirar.
ResponderEliminarCreo que es la mejor primera entrada de un blog ever. Felicidades.